Astro-Campus
Autor:
Segundo Ruiz
Todos los artículos de este autor
.Secuestro en Beslan
.Urano en Piscis
.C. Natal de España
.Atentado de Madrid
.Merlín Encantado
.Carta de la Unión Europea
.Nyneve Transformada
.Configuraciones
.Los tránsitos
.Flores de Bach
.Flores de Bach y tránsitos
.Jerarquización planetaria
.Fuente: OFFLINE
.Listado de artículos
.Listado de autores
.General
.Astropsicología
.Astrología Electiva
.Astrología Kármica
.Astrología Mundana
.Astrología Horaria
.Planetas
.Signos
.Partes, nodos, asteroides y
otros puntos
.Casas, cúspides y ejes
.Aspectos y configuraciones
.Técnicas
.Astrología de otras culturas
.Aforismos, grados y decanatos
.Astrología Médica
.Astrología y arte
.Miscelánea
.Primeros pasos
."No sólo de astro..."


ATENTADO DE MADRID

 

El poder de transformación, de la transformación más profunda es el principio de Plutón. Plutón también representa entre otras cosas las fuerzas arquetípicas que pueden ser tanto fructíferas, creativas y sanadoras como oscuras, crueles, brutales, sádicas, destructivas, devoradoras y letales. La conciencia solar lo teme (a Plutón) como si fuera un abismo del Infierno. Las experiencias de Plutón siempre están relacionadas con el poder y la desvalidez, la dependencia, la sumisión. La conciencia solar en el momento del atentado es asaltada por las fuerzas plutonianas (Sol-Plutón Cuadratura).


11-03-2004, 07:39 CET -1:00, Madrid, Spain, Geocentric Tropical Placidus True Node

El objetivo de Plutón es producir una transformación radical en favor de una verdad más profunda. La percepción de que nada en la vida puede quedarse como está, de que todo comienzo, todo nacimiento, lleva ya su propio fin y renacimiento en sí mismo. Ahora todos somos más conscientes de la impermanencia de las cosas. Normalmente no nos damos cuenta de ello.

Si miramos en la Carta Natal de España (Monarquía Parlamentaria), podemos ver que Plutón tiene un papel importante y que está en la casa VIII, su casa, conjunto a Venus y cuadrado a la Luna (el pueblo, las madres, los niños). Formando parte de una T Cuadrada y eso hace que en nuestro país, el Dios de los Infiernos, del conocimiento procedente de las profundidades y de la experiencia de la muerte y del renacimiento, tenga un papel protagonista y activo.

Teniendo en cuenta que recientemente he realizado una rectificación de la hora, pues no creo como opina Javier Martín que la carta de España sea para las 12h15m pienso que el astrólogo Joaquim Teixidor está más acertado al poner las 12h 36m y además es el único que ha predicho que podía ganar el PSOE, que yo conozca. Como así ha sido. Además he visto dicha carta y hay cosas que me llaman sumamente la atención:

Por ejemplo, el tránsito de Quirón Cuadratura Quirón, bastante exacta el día del atentado.

Esta cuadratura de Quirón transitando a Quirón natal nos hace encarar de manera muy fuerte con algunos de sus aspectos. Hace referencia a alguna experiencia de dolor abrumadora. Especialmente por estar transitando Quirón la casa XII de España, que tiene que ver con su karma no redimido, enemigos secretos y otro tipo de desgracias que nos desbordan. Una dificultad actual para encontrar la seguridad en la sociedad debido a que Quirón se encuentra en Capricornio. No obstante, afrontando el dolor y aceptándolo, podemos ayudar a que otros países no tengan que pasar por lo mismo. Ha resultado dañada la autoestima del país (Quirón en casa II natal) y la economía y su mentalidad y medios de comunicación y transporte también (Quirón en casa III), que ya de por sí no tienden a ser muy buenas.

Sin embargo, vamos a dar un repaso a lo que representa Quirón:

En una cueva en lo alto de los nevados picos del Monte Pelión vivía Quirón, el más anciano y sabio de los centauros: una raza misteriosa, de apariencia mitad caballo y mitad hombre. Estos centauros eran los hijos de Cronos, que violó a una ninfa convirtiéndose en caballo; y por eso los descendientes de esta unión eran mitad animales y mitad seres divinos.

Mientras que los demás centauros eran salvajes e indómitos, Quirón era singular en su sabiduría y habilidad con el arpa, y a menudo impartía consejos profundos en el lenguaje humano acompañado por la música dulce de su instrumento. Poseía todos los secretos del conocimiento de las hierbas y podía curar muchas enfermedades que la medicina humana no lograba aliviar; y también comprendía la sabiduría de las estrellas y enseñaba el arte de la astrología. Tan grande era su fama que muchos hijos de reyes eran confiados a su cuidado. Con él, estos jóvenes alumnos aprendían a temer a los dioses, a respetar a los ancianos y a ayudarse unos a otros en el dolor y en la adversidad. El anciano y sabio centauro les enseñaba a componer música, a ejecutar las danzas con gracia, a combatir, a boxear y a correr, a escalar las altas rocas y a cazar bestias salvajes en los bosques montañosos. Aprendían a leer en el cielo los presagios y a hallar las plantas que podían servir de antídoto para las infecciones y el dolor. Los jóvenes que Quirón educaba aprendían a reír ante el peligro, a despreciar la pereza y la codicia, y a afrontar todo lo que se les presentara con valor y buen ánimo. Crecían fuertes y con destreza, con modestia y con bravura, y estaban aptos para gobernar por haber aprendido a obedecer.

Entre los mejores amigos de Quirón se encontraba el poderoso héroe Heracles. Este hombre gigantesco había estado luchando con un monstruo fabuloso conocido como la Hidra y, habiendo matado finalmente a la bestia, había sumergido alguna de sus flechas en la sangre venenosa de la Hidra para hacerlas todavía más letales. Ahora, de camino para visitar a su amigo Quirón, el héroe fue atacado por una tribu de centauros salvajes e indómitos. Se produjo entonces una gran batalla, en la que Heracles luchó en solitario contra la horda de atacantes. Al escuchar el fragor del combate, Quirón salió de su cueva y, levantando sus manos en son de paz, se interpuso entre Heracles y un centauro a quien el héroe estaba apuntando con una flecha. Pero la flecha ya había sido lanzada y fue a clavarse de lleno en el muslo de Quirón.

Si hubiese sido totalmente animal o humano, Quirón hubiese muerto instantáneamente. Pero era semidivino, y el don de la vida eterna se convirtió en una terrible carga para él. La herida era mortal, y el centauro se retiró aullando hacia el interior de la cueva. Este sabio curandero no podía hallar ahora un antídoto para el veneno de la Hidra y poder curar aquel dolor lacerante. No tenía otra elección que seguir viviendo con ello, pues no podía morir como otras criaturas mortales. El dolor le obligaba a probar muchos remedios, algunos de los cuales eran de gran valor para los que sufrían; pero ninguno de ellos pudo aliviar su propio sufrimiento.

Desesperado. Quirón rogó a Zeus, el dios del cielo, que le permitiera morir. Este, apiadándose de él, le concedió entrar en los salones del Inframundo como el resto de los mortales, y de ese modo la muerte liberó a Quirón del sufrimiento.

Este mito no es fácil de interpretar. Puede parecer injusto que una criatura como Quirón, sabia y civilizada, tuviera que sufrir simplemente porque se hallaba en el lugar equivocado en el momento inadecuado. De la misma forma que puede parecer injusto que les tocara a las víctimas del atentado de Madrid, por las mismas razones. Cuando nos topamos con semejantes acontecimientos en el mundo moderno, nos llena de rabia impotente y perplejidad. "¿Porqué tuvieron que morir las personas inocentes de las estaciones?" Muchas veces podemos ver que personas que no tienen ninguna culpa, sufren injusticias y calamidades y otras que "se lo merecen" no les ocurre nada. Deseamos creer en la justicia de la vida, porque esta creencia hace que la vida parezca controlable. Si somos buenos nos recompensan, entonces todo lo que tenemos que hacer para ser recompensados es ser buenos. Esto es simple y se halla bajo nuestro control. La idea de ser buenos y, sin embargo, ser golpeados por algún atentado o accidente que arruina nuestra vida, es virtualmente insoportable. Las catástrofes colectivas si son de origen humano (como la guerra o los atentados) o causadas por la Naturaleza misma (como terremotos, sequías, etc.), nos enfrenta con la profunda injusticia de la vida a nivel global. Por más que queramos creer en un cosmos justo, tarde o temprano nos enfrentaremos al enigma del sufrimiento injusto.

Cuando sucede algo injusto no tenemos otra opción sino la de sufrirlo, tanto si nos "lo merecemos" como si no. Al comienzo, puede que culpemos a alguien o a algo, e intentemos aliviar aliviar nuestro infortunio hallando un escape al que poder echar la culpa. Se puede culpar a los terroristas, al gobierno por habernos metido en la guerra colaborando con USA, el caso es que no podemos soportar una situación en la que la inculpación sea lo apropiado. La única respuesta posible, en último caso, es la comprensión y la compasión. Compasión quiere decir "sufrir con". El sufrimiento injusto lo compartimos todos y puede establecer un sentido profundo de relación con otros seres vivientes. Aunque es posible que nunca descubramos una justificación para semejante dolor inmerecido, podemos vislumbrar su poder transformador final en la forma en que puede purificar y transformar el corazón humano.

Oculta en la historia de Quirón se encuentra la sugerencia de que existe un precio a pagar por intentar civilizar el lado salvaje de la naturaleza humana. Aunque este precio sea injusto sin lugar a dudas, el sacrificio es algo inevitable porque forma parte de la naturaleza de la vida. Existe una necesidad de lucha entre el ego consciente -simbolizado por Quirón y por las personas civilizadas y las fuerzas instintivas en el interior de los seres humanos - simbolizadas por los centauros salvajes, los terroristas. Y, a veces un dolor; una pena o una pérdida injusta es el resultado de esa lucha. Solo si vemos la historia desde una perspectiva amplia, es posible que vislumbremos una mayor profundidad de propósito en ella, aunque también es posible que no hallemos justicia alguna.

La muerte voluntaria de Quirón puede verse como un símbolo profundo; cambia su inmortalidad por el destino de los seres mortales. Podemos ver esta muerte como una transformación psicológica, como una aceptación interna de los límites humanos. Solamente cuando pensamos que somos tan especiales que estamos exentos de las vicisitudes de la vida, no sufrimos el verdadero veneno de la herida de Quirón. Este veneno podemos comprenderlo como la amargura de un continuo y corrosivo resentimiento. Si esperamos estar protegidos de la vida, entonces nos volvemos amargados y llenos de veneno cuando descubramos que, después de todo, no somos tan especiales. Cuando el sufrimiento injusto entra en nuestra vida, la inevitable reacción humana es ¿Por qué a mi? puede que debamos sustituirla por la más sabia ¿por qué no a mí? Los dones y la naturaleza inmortal de Quirón no lo protegen de la vida, como no lo harán nuestros propios dones ni tampoco nuestra espiritualidad "elevada". También nosotros tendremos que aceptar nuestros límites como mortales y sobrellevar la muerte y transformación internas que nos permita reconciliarnos con la vida humana corriente.

Aunque el centauro sea una criatura fantástica, el mito de Quirón es en realidad un mito de la humanidad. Somos una mezcla de opuestos y de contradicciones, mitad bestias y mitad divinos. Esto lo pudimos comprobar el día 11 en el cual pudimos ver la parte más bestial (terroristas) y la parte más divina (el madrileño solidario). Los centauros salvajes con los que lucha Heracles están dentro de nosotros igual que lo está la nobleza de Quirón. En nosotros hay un solidario madrileño y un terrorista islámico. Los opuestos están inextricablemente vinculados en los seres humanos y nunca pueden quedar totalmente separados. Por más sabios que seamos, tenemos la capacidad de comportarnos salvajemente los unos con los otros, y compartimos esta dualidad colectiva aun cuando, como personas, decidamos aliarnos con la luz. Aliarnos con los madrileños solidarios. Por consiguiente, todos podemos padecer dolores injustos, ya sean emocionales o físicos, y, una vez heridos de esta forma, nunca podremos quedar curados por completo, porque nunca podremos recuperar nuestra inocencia. Los madrileños, los españoles, la hemos perdido. Como la perdieron los norteamericanos el 11 de Septiembre. Está en nosotros seguir el camino de curación de la compasión y de la aceptación de los límites como seres mortales o dejarnos llevar por el resentimiento.

Artículo Dedicado a la Memoria de las Víctimas del Atentado. Víctimas inocentes de la injusticia de la vida.

   
top
.
.
.
webmaster@astro-campus.com
.
.